En Fundación Nánthea celebramos este 23 de mayo, Día Internacional del Fútbol Femenino, reafirmando el compromiso que nos vio nacer: derribar muros y abrir caminos.
Nos acordamos de todas aquellas mujeres que sufrieron críticas, burlas, persecución, prohibición y aislamiento por intentar disfrutar de su deporte favorito. Mujeres valientes como Ana Carmona (“Nita Veleta”) en los años 30, Concepción Sánchez (“Conchi Amancio”) en los 70, o tantas otras que abrieron el camino remando a contracorriente.
El fútbol femenino ya no pide permiso. Exige, inspira y transforma. Avanza.
Cada entrenamiento, cada partido y cada niña que se calza unas botas es una victoria colectiva hacia la igualdad real dentro y fuera del campo.
Seguimos trabajando para que las oportunidades solo dependan de las ganas, el esfuerzo y la pasión, no del género.